jueves, 18 de julio de 2019

La poda apical en plantas de marihuana


Las podas en las plantas de marihuana se suelen realizar para poder controlar más el tamaño de tus plantas, y también para aumentar la cosecha en ciertas variedades y situaciones. La poda apical en las plantas de marihuana es una de las podas más comunes que se utilizan para poder controlar su tamaño y ganar discreción en exterior o espacio en interior.

¿En qué consiste la poda apical?

Puede sonar muy bestia, pero la poda apical consiste en cortar totalmente la parte superior de la planta. Al hacer esto, consigues frenar el crecimiento vertical de la planta y la obligas a crear más brazos. Recuerda que para realizar una poda apical, tu planta debería de haber desarrollado ya tres nudos al menos, y debería de ser o regular o de temporada; las plantas autoflorecientes no tienen un ciclo de vida suficientemente largo como para recuperarse del estrés.

Consiste en cortar el tronco principal de la planta justo por encima del tercer nudo, dejando así tres pares de ramas. Esto hará que, por encima de los últimos dos brazos de la planta, crezcan dos más con forma de Y, creando una planta más bajita pero más ancha y con bastantes más brazos. Se pueden realizar varias podas apicales, y de hecho se recomienda, ya que estarás frenando el crecimiento vertical de la planta y te interesa crear cuantos más brazos posibles antes de que tu planta empiece a florecer.

Si cultivas en interior y tienes pensado realizar este tipo de podas, recomendamos poner un número muy reducido de plantas para poder aprovechar así el espacio. Hay gente que pone solo una planta y le realiza múltiples podas antes del periodo de floración para poder llenar su armario o metro cuadrado de cultivo.

Este proceso se tiene que hacer con muchísimo cuidado, ya que causa un estrés importante en las plantas. Recomendamos siempre utilizar algún tipo de pasta selladora para plantas, aunque en interior solo es obligatorio si el corte quedase muy grande, y en exterior es obligatorio siempre por los posibles patógenos que puede haber.



Los beneficios de la poda apical en la marihuana

Hay algunas personas que realizan la poda apical varias veces en interior, y a la hora de florecer sus plantas lo combinan con una malla SCRoG para aumentar la cosecha final y conseguir que todos los brazos tengan el mismo acceso a la luz proporcionada. Uno de los beneficios es que se puede hacer de esta manera para poder aumentar la cosecha y sacar cantidades grandes de una sola planta.

El mayor beneficio consideramos que es para aquellos que no cuentan con mucho espacio vertical en interior o que quieren realizar un cultivo muy discreto en exterior o en terrazas y balcones. Podrás mantener a tus plantas bajitas pero productivas gracias a los brazos extra que estarás creando.

jueves, 11 de julio de 2019

¿Daré positivo en un test de drogas?


Si eres consumidor de marihuana y tienes programado un test de drogas por el trabajo o por lo que sea, seguro que te estarás preguntando ¿daré positivo en un test de drogas? ¿Durante cuánto tiempo tengo que dejar de fumar?

Si eres consumidor habitual, es decir, consumes THC todos o casi todos los días, aguantará muchísimo más tiempo en tu sistema, y puede que te cunda más encontrar un método para esconderlo, ya que ha habido casos de gente que consumía habitualmente que ha dado positivo en un test de THC habiendo dejado de consumir unos dos meses previos al test.

Existen bebidas hoy en día que están hechas para limpiar la saliva o la orina, dándote la opción de evitar que te dé positivo si eres consumidor habitual y aun dejando de consumir unas semanas antes te preocupa lo que pueda pasar. Eso sí, no solo existen dos tipos de test de drogas. Vamos a mirarlos uno por uno y hablar de cómo son de eficaces.

Test de Saliva:


Este es el test de drogas más común ya que es el más rápido y se puede hacer donde sea. De normal esta es la prueba que se hace en la carretera, ya que se utiliza para ver si has tenido un consumo reciente. Como ya hemos mencionado, existen productos como enjuagues que te puedes tomar para engañar a la prueba de saliva.

Test de Orina:


Los test de orina se suele utilizar para identificar si eres consumidor habitual; los consumidores habituales pueden dar positivo muchísimo tiempo después de dejar de fumar, dependiendo de cuánto tiempo llevas. Si no eres consumidor habitual (con habitual queremos decir todos los días), tranquilo/a que después de 5-7 días darás negativo.


Test de Cabello:


Este test es sin duda el más preciso de todos; todo lo que consumes queda reflejado en tu pelo, y la única manera de escaparse de esta prueba es raparte la cabeza, cosa que harían que sospechasen además de que puede que no sea tu corte favorito. Si fumaste una vez hace dos meses y no te has cortado el pelo desde entonces, lo sabrán.

Esta prueba se suele reservar para cargos altos y deportistas, y es muy caro de hacer, así que puedes quedarte tranquilo/a que lo más seguro es que no tengas que pasar por uno en la vida.

Análisis de Sangre:


Este tipo de pruebas son de los más fiables que hay, pero casi nunca se realizan por un trabajo o por la carretera. Se suele utilizar en caso de que hayas tenido algún accidente, y también hay algunos jefes que se lo realizan a sus trabajadores, pero son pocos ya que es un test excesivo y además es bastante caro. Lo bueno es que también existen productos que pueden esconder trazas de drogas en la sangre, aunque es una prueba que no se suele avisar de que se va a hacer, como después de un accidente etc.

Así es cómo funcionan los varios test de drogas disponibles; si eres fumador habitual de hace mucho tiempo, recomendamos que investigues los productos que te puedes tomar para engañar a un futuro test de drogas.

jueves, 4 de julio de 2019

¿Cuándo podré fumar mi marihuana?


Si este año es la primera vez que plantas, ¡enhorabuena! No hay nada más satisfactorio que ver cómo crecen tus plantas sabiendo que podrás disfrutar de tu propia cosecha. Ahora bien, te estarás preguntando, ¿cuándo podré fumar mi marihuana?

Todos los procesos de una planta de marihuana, desde la germinación hasta la cosecha, pueden variar en tiempo según la variedad, la calidad de la semilla, las condiciones de cultivo etc. Lo principal que recomendamos es que tengas paciencia, ya que intentar acelerar el proceso no suele dar buenos resultados.

Las plantas de marihuana tienen cuatro fases principales que contamos desde el momento de germinación hasta que los cogollos de la planta se puedan fumar.

Germinación


Esta fase es de las más delicadas, y si no sale bien puede que ni siquiera llegues a tener una plántula. Hay varias técnicas de germinación, aunque nosotros preferimos el método del tupper y la servilleta.
Si quieres saber cuánto te van a tardar las semillas en germinar, no podemos darte una respuesta concreta. Existen productos en el mercado que pueden “acelerar” el proceso, favoreciendo el metabolismo de la semilla y reblandeciendo su corteza.

Lo normal es que una semilla de marihuana tarde entre 24 y 72 horas en germinar, aunque hemos tenido casos en los que no han germinado hasta pasados unos 10-15 días. Hay que estar muy atentos a las condiciones de calor y humedad; que la temperatura no supere los 21-24ºC.

Crecimiento


Una vez las semillas ya hayan pasado la fase delicada de germinación, pasarán al periodo de crecimiento. En esta fase deberás de haber trasplantado ya tu plántula a una maceta algo más grande.
Es un poco más fácil identificar cuánto tardarán tus plantas en crecer, ya que en interior eres tú quien decide cuándo pasarlas a floración, y en exterior te lo marca el cambio de luz entre verano y otoño.

Floración


La floración es algo que dependerá muchísimo de la variedad a cultivar. Como normal general, las plantas índicas suelen tardar menos en florecer que las sativas. Esto es algo que deberás comprobar con el banco de semillas, y aun así tendrás que estar atento/a a tus plantas; las trichomas te podrán indicar el estado de madurez de las flores, las cuales puedes observar con una lupa o microscopio.
Hay variedades de 8 semanas de floración, al igual que hay algunas variedades sativa de casi 15 semanas. Esta fase es de las que menos se pueden apañar para tardar menos, simplemente hay que tener paciencia o elegir una variedad que florezca rápido en el caso de que no puedas esperar mucho. Las autoflorecientes también son una buena elección para resultados rápidos.

Secado y curado


Aunque técnicamente esto no es una fase de desarrollo de las plantas, sí que es una fase que influirá en cuánto tendrás que esperar para consumir tus cogollos.

Cuando coseches, tendrás que realizar un secado obligatorio de los cogollos, ya que necesitan secarse para que los cannabinoides sean aprovechables y, además, para que se pueda fumar. El secado es un proceso que puede durar entre 2 y 4 semanas, dependiendo de las condiciones y el método empleado.

El curado es un proceso que realizamos para realzar el aroma, sabor y efecto de los cogollos. Consiste en guardar la marihuana en recipientes adecuados e ir aireándolos de vez en cuando. Esto se hace para pudrir los restos de clorofila y dejar un sabor muchísimo más puro. Dependiendo de gustos, este proceso puede tardar entre 2 y 6 semanas.


¿Cuándo podré fumar mi marihuana?


En conclusión, lo primero que tienes que tener es paciencia, y lo segundo es saber elegir la variedad y controlar las condiciones de cultivo. Puedes tener unas plantas autoflorecientes curadas y listas para fumarse en 3-4 meses, o unas feminizadas en 5-6 meses o más, si contamos con el secado y el curado.

jueves, 27 de junio de 2019

¿Por qué no germinan mis semillas de marihuana?


¿Por qué no germinan mis semillas de marihuana?

Muchos cultivadores nos hemos hecho esa pregunta de ¿por qué no germinan mis semillas de marihuana? Suele doler bastante gastar dinero en unas semillas buenas para que luego no germinen. Muchas veces nos gustaría culpar al banco de semillas, pero de normal esto suele ser culpa del cultivador, que no utiliza el método correcto o se pasa con uno de los parámetros necesarios para una germinación exitosa.

Las semillas de marihuana necesitan una temperatura y humedad correcta para germinar, además de la ausencia total de luz si puede ser. Son seres increíblemente frágiles en esta época, por lo tanto cualquier error puede arruinar todas las posibilidades de que germinen. También necesitan algo de paciencia, ya que no es un proceso inmediato y pueden tardar incluso 10 días en abrirse.

Métodos que fallan


Muchas veces el fallo de las semillas suele estar en el método empleado para germinarlas. Estos métodos pueden llegar a funcionar, pero también tienen un margen de error bastante grande.

Vaso


Está muy de moda germinar las semillas de marihuana en un vaso de agua directamente, y es un método que sí puede funcionar pero de normal tiene que ser durante verano para que la temperatura del ambiente no enfríe demasiado al agua. Al no ser así muchas veces, las semillas no germinan debido al frío y acaban pudriéndose en el vaso antes de que te des cuenta.

Sustrato


Otros prefieren germinar sus semillas directamente en una maceta o dentro de un jiffy. Esto puede ser buen método, aunque lo que suele ocurrir es que si tus semillas tardan más de 2 o 3 días en salir. Al pasar esto, la capa de arriba del sustrato se seca y tu semilla se queda sin humedad. Puedes volver a regar un poco, pero es muy fácil acabar desenterrando la semilla sin querer o encharcarla demasiado y que se pudra.

Plato


Esto puede ser uno de los fallos más comunes, ya que es muchísimo más probable que se te sequen las semillas antes de germinar. Consiste en poner las semillas en una servilleta húmeda entre dos platos o entre dos servilletas. Es parecido al método del Tupper, pero no hay cierre hermético por lo tanto las servilletas se secan enseguida y es difícil mantenerlas húmedas. Con que se interrumpa el ciclo de humedad solo un poco ya puedes haber perdido la oportunidad de germinar tus semillas.

Método correcto


Una de las pocas maneras de asegurarte al 100% de que tus semillas vayan a germinar es utilizando el método del Tupper de cocina. Es lo mismo que el método del plato y las servilletas, pero más seguro ya que estarán en un contenedor sellado herméticamente. Esto significa que la humedad no podrá evaporarse, y las servilletas no se secarán enseguida – tarde lo que tarde tu semilla en germinar, no tendrás que preocuparte por si se seca demasiado con este método.

jueves, 20 de junio de 2019

Cómo podar tus plantas de marihuana


Saber cómo podar tus plantas de marihuana es fundamental si quieres conseguir aumentar la producción media de tus plantas. Si eres principiante puede que te resulte algo raro quitar partes de tu planta intencionalmente, pero pronto verás que los resultados pueden ser espectaculares.
Las plantas de marihuana se pueden podar para varias razones; puede que quieras aumentar la producción, controlar el tamaño u la forma, o hacer tus propios esquejes de una planta madre. En este artículo trataremos un par de métodos comunes que se realizan por razones de producción y también de espacio.

Cómo podar tus plantas de marihuana

Poda apical


La poda apical consiste en cortar el tallo principal de la planta. Puede sonar muy arriesgado, pero no te asustes. Esta técnica se utiliza para convertir el tronco principal en dos, aumentando así el número de brazos laterales y controlando más la altura de la planta.

Esta técnica se utiliza bastante junto al método SCRoG, ya que requiere un número elevado de brazos para poder llenar la malla. Otro motivo por hacer una poda apical puede ser para controlar la altura de plantas sativas en interior, ya que pueden alcanzar alturas peligrosas.

Podrás realizar una poda apical a partir del tercer nudo de hojas; es un método que se suele hacer cuando las plantas todavía son pequeñas. El objetivo es cortar el tallo central a partir de este tercer nudo, dejando solo tres pares de ramas (nudos) en tu planta. Asegúrate de que lo cortas justo por encima de los brotes nuevos de este último nudo. Aconsejamos utilizar una pasta cicatrizante para asegurarte de que no entren patógenos a la herida que le has hecho a tu planta.

Puedes seguir realizando más podas apicales hasta que empiece el periodo de floración. Así, conseguirás muchos ojos centrales que se llenarán de cogollos homogéneos. En exterior podrás realizar más podas apicales que en interior, dependiendo de cuando plantes tu cultivo.

Poda Lollipop


La poda “lollipop” se trata de quitar las ramas más bajas de tus plantas para poder darle más fuerza al tallo central de tus plantas. Es un método que se utiliza en cultivos de interior para poder meter más plantas por metro cuadrado y conseguir que todos puedan aprovechar al máximo la exposición lumínica. No es recomendable utilizar este método si la variedad que estás cultivando es más de producir muchas ramas laterales, ya que los estarás desperdiciando. Es más indicado para variedades como Amnesia.

Tendrás que plantar al menos 16 semillas por metro cuadrado en macetas pequeñas de 7L. No te preocupes por el espacio, ya que al quitarles las ramas bajas no se molestarán entre sí. La poda se realiza durante las primeras semanas de floración, justo cuando empiezan a formarse las primeras flores.

Deberás de quitarle todas las ramas bajas a tus plantas, dejando la punta central y un par de nudos de los más altos si quieres, utilizando pasta cicatrizante en las heridas. Al tener menos estructura, necesitarás tutorarlas para que puedan aguantar el peso de los cogollos durante la floración.

Hacer esquejes


Hacer esquejes también se puede considerar podar, y es una buena manera de mantener tu variedad preferida, pero puede ser un proceso muy delicado y se necesita cierto tacto para no dañar a la planta.

Para cortar tu propio esqueje, deberás cortar el tallo a unos 45° por debajo de la planta que quieres clonar, dejando un nudo en el tallo para luego enterrarlo; las raíces brotarán de este nudo.  El esqueje debería de tener un tallo decente y varios bracitos en la parte de arriba para poder empezar bien.
Ahora tendrás que cubrir las heridas de tu planta madre con tu pasta cicatrizante, y tratar el tallo con algún tipo de gel o líquido enraizante – ya tienes tu esqueje preparado para enraizar.

jueves, 13 de junio de 2019

Cómo aumentar la producción de marihuana


Si eres cultivador de marihuana, sabrás que muchas veces suele ser prioridad intentar sacar más flores de tus plantas, y aumentar la producción de marihuana sin perder calidad es tema que seguro que nos interesa a todos. Obviamente está claro que si cultivas más plantas, puedes obtener una mayor cosecha, pero no todos tenemos el espacio o el dinero necesario para poder realizar cultivos más grandes; por eso trataremos de explicar algunos trucos sobre cómo aumentar la producción de marihuana sin perder calidad.

Está claro que para sacar buenos resultados hacen falta unos parámetros específicos, como humedad, luz, agua, nutrientes – estos parámetros hay que intentar llevarlos al día, y en situaciones como cultivos de exterior puede que sea más difícil, ya que no podrás ajustar tu propio micro-clima en exterior. Aparte de estos parámetros, ¿qué otras cosas podemos tener en cuenta para aumentar la producción?

Cantidad de plantas


Antes, hemos mencionado que para sacar más producción, hay gente que simplemente cultiva más plantas. Eso es viable – si tienes el espacio, el tiempo y el dinero. Si estás cultivando en un armario de cultivo no demasiado grande y le pones un exceso de plantas, no podrán crecer. Debes tener en cuenta que cuantas más plantas tienes por metro cuadrado, menos luz recibirán en la parte de abajo y menos podrán crecer a lo ancho, aunque hay métodos como el método SoG que te permite poner muchísimas plantas.

Dependiendo de la estructura de la variedad que vas a cultivar, deberás de poner más o menos plantas. Por ejemplo, plantas con una estructura muy ancha serán mucho más productivas si pones pocos por metro cuadrado (unos 4) y plantas de las que solo buscas sacarles la porra central sin ramas bajas sacarán más producción si llenas el metro cuadrado (hasta 16 macetas).

También recomendamos siempre tutorar las ramas de tus plantas, ya que así podrán ahorrar energía utilizada en hacerlas más fuertes y podrán producir cogollos más grandes.

Una buena ventilación


En interior, aunque tienes un control más completo sobre tus plantas, a veces puede ser difícil encontrar una manera eficiente de ventilar tu cultivo. Tus plantas sufrirán bastante si no tienen buena ventilación, ya que durante el día (con los focos puestos) las plantas absorben el Co2 del aire. Si no hay ventilación y el aire no se renueva, se quedarán literalmente sin respiración. Puedes utilizar un kit de Co2 para poder aportarles una atmósfera más favorable a tus plantas, y así evitar necesitar un sistema de ventilación demasiado grande. Obtendrás resultados notablemente mejores, ya que tus plantas realizarán mucho mejor el proceso de fotosíntesis y absorción de nutrientes.

Podas necesarias


Otro método bastante común de aumentar la producción es ir haciendo podas. Este método es bastante eficiente si también necesitas sacar provecho de tu espacio o si no tienes mucho espacio vertical para cultivar tus plantas. Puedes podar tus plantas varias veces, dirigiendo la energía de la planta a ciertas zonas para poder aumentar la producción final.

Hay varios tipos de podas, como por ejemplo la poda apical que consiste en cortar la punta principal de tus plantas, causando que el tronco principal se divida en dos y la planta tenga dos porras centrales. Esto frena el crecimiento vertical para favorecer el crecimiento lateral, produciendo más ramas y así manteniendo la planta más bajita. Es parecido a la poda FIM, aunque con el método FIM no cortas el tallo central del todo, para así obtener múltiples tallos principales nuevos. También existe el método de podar las ramas bajas, o Lollypop, para reforzar el tallo central.

Aparte de controlar la cantidad de plantas, la ventilación y realizar podas, hay muchísimos parámetros que influyen en la producción de tus plantas de marihuana. Estos tres métodos mencionados son los más usados; si ya sabes que puedes cultivar con éxito, prueba estos trucos a la próxima y sacarás más producción.


Cómo aumentar la producción de marihuana

jueves, 6 de junio de 2019

¿Cómo se hace un bizcocho de marihuana?


A todos nos gustan los típicos bizcochos españoles, y a más de uno nos gusta el bizcocho de marihuana. Si no cocinas mucho y te parece un postre complicado de elaborar, ¡no te preocupes! Es bastante sencillo, y en este artículo os enseñaremos a cómo hacer tu propio bizcocho con un toque especial.

Ingredientes:


·         80g mantequilla de marihuana
·         Hasta 8g de marihuana (depende de la calidad de la marihuana y la tolerancia del consumidor)
·         3 huevos
·         120g harina
·         1 sobre levadura
·         90g azúcar
·         1 yogur natural

Preparación:


Primero, derrite tu mantequilla al baño maría, a fuego lento y con paciencia. Una vez derretida, añádele la marihuana ya bien triturada y déjalo a un lado.

Se puede hacer con los huevos sin separar la yema de la clara, aunque personalmente recomiendo separarlas para hacer este bizcocho. Bátelas hasta conseguir una mezcla blanca y espesa; no hace falta que estén a punto de nieve, pero cuanto más espeso mejor – tu bizcocho saldrá mucho más esponjoso.

Acto seguido, cuando ya está bien batido, añade el azúcar, las yemas y el yogur – mezcla bien, hasta que quede una mezcla lo más homogénea posible. Después, añade la harina y el sobre de levadura. Toma tu tiempo a la hora de mezclarlo, asegurándote de que no quede ningún grumo en la mezcla.

Ahora puedes combinar las dos mezclas – la de mantequilla y la que tienes de harina y huevos. Ahora es cuando el proceso de mezclarlo puede hacerse algo duro, ya que la masa es espesa y hay que intentar integrar la mantequilla y la hierba de manera homogénea.

Pre-calienta tu horno hasta los 140-150 grados como mucho. Coge tu bandeja rectangular, cuadrado o de la forma que quieras, y vierte la mezcla. Asegúrate de que tenga papel de horno puesto.

Mételo al horno ya calentado, y ahora solo queda esperar. Comprueba tu bizcocho después de 40-50 minutos, y ya debería de estar lista para sacar. Déjalo que se enfríe antes de consumir.

¿Cómo se hace un bizcocho de marihuana?

Precauciones:


Recuerda que cuando la marihuana se consume mediante la ingestión se absorben todos los cannabinoides disponibles, entonces tiene un efecto bastante mayor que cuando se consume mediante un porro o un bong. Además, tarda bastante más en tomar efecto ya que se tiene que digerir con la comida, por lo tanto puedes estar esperando hasta una hora y media para que empieces a notar el efecto.

Por estas dos razones, recomendamos siempre la consumición responsable; toma porciones pequeñas y espérate hasta consumir más. Si consumes demasiado, lo único que podrás hacer es esperar a que se te pase el mal rato.

Nunca le ofrezcas comida hecha con marihuana a alguien sin decirle que lleva marihuana; esto puede llevar a situaciones peligrosas.